lunes, 8 de noviembre de 2010

En Canal de Historia


foto de sinopsis
La historia secreta de Archipiélago gulag
Miércoles 10 a las 18:00, estreno

domingo, 7 de noviembre de 2010

Librería gastronómica

No sé muy bien dónde hablar de libros de cocina. En cualquier aspecto en la vida a la hora de catalogar o clasificar se llega a este fatal momento en el que encuentras algo que encaja en varias categorías a la vez o en ninguna en absoluto. Lo normal es que estas cosas acaben en el departamento de varios.
Si alguna vez hubo algo odioso, tuvo que ser el concepto de varios (eso, la maledicencia y los curas pedófilos).
¿En qué categoría metemos entonces a los libros de  cocina? ¿en libros o en cocina? ¿qué tal en ambos? Empiezo entonces por incluir los accesos a las listas de superventas de libros del NYTimes y los más vendidos de Amazon. ¿Existe alguna otra lista relevante?
No estoy muy entusiasmada con la aparición de la señora de Jerry Seinfield en la lista de libros de cocina más vendidos, pero tampoco me sorprende. El único mérito de esta mujer es su adquisición de patrimonio a través del matrimonio - admirable y envidiable, no pretendo criticar este hecho, más bien lo deseo para mí misma; ahora bien, que esta ricacha vaya a dar consejos a mujeres que de verdad trabajan, cocinan, limpian y viven vidas ajetreadas es una enorme ironía y una todavía más enorme gilipollez. Pero vivimos en un mundo bastante lerdo en el que rebaño adora ser rebaño y subvenciona al pastor, ¡como si no fuera bastante darle leche, lana y carne!
Pero sí estoy entusiasmada con la presencia de Dorie Greenspan en la lista; y más arriba debería estar! De Dorie, igual que de Rose Levy, tengo yo un concepto especialmente elevado. Son cocineras tan sobradas, sobradas de oficio, de talento, de arte que hasta comparten muchas de sus recetas sin necesidad de pago previo, y estoy hablando de recetas suculentas y con enjundia y no mariconadas con caritas de abeja para que coman los niños. (Y con mariconada no pretendo ofender a ningún gay, que mientras no vayan por ahí dando el coñazo a los papas visitantes, me importan lo mismo que cualquier otro peatón incluidos los papas visitantes, nada; no por espíritu tolerante sino por falta de interés).
Ya he hablado varias veces de lo habitual de los malos libros de cocina, en los que hay bonitas fotos y recetas falsidiosas y hasta ofensivas. Todavía tengo en casa varios de esos ejemplos, pero a qué mencionarlos con nombre y apellido.
Yo, por eso, ya colecciono exclusivamente libros anglo, que son los únicos medianamente fiables, de entre los cuales, hoy voy a requeterecomendar 4 libros y enseñar una antigualla:
King Arthur Flour Baker's companion
A mí el KA (King Arthur) me parece un libro excepcional y fundamental si no se tiene una buena formación académica en cocina porque además de tener todas las recetas imaginables de cualquier cosa que contenga harina y se haga en el horno, explica muy bien los procesos químicos de la pastelería y la fabricación del pan.
Quick breads y Brownies and Bars de Liz Franklin
Liz Franklin es una de las voces fiables de la literatura cocineril. Sus recetas están probadas y funcionan siempre, incluso si se te ocurre desviarte razonablemente. Eso es tan poco frecuente, asusta la cantidad de recetas a medias y sin probar que hay por ahí sueltas, aunque cada vez menos. En este momento no sé qué pasa con los libros españoles, porque sencillamente he dejado de comprarlos.
Sticky, chewy, messy, gooey de Jill O'Connor
O'Connor no decepciona. Otra cosa es encontrar a alguien que tenga la osadía de engullir la cantidad de calorías que propone en sus recetas. Este libro es de cuento de hadas y un atentado contra la buena salud.
 Y la antigualla:
Nuestra cocina, de un tal José Sarrau
Este libro lleva en casa desde siempre, debía ser de mi abuela Mariasun. Es una tercera edición del año 50 con todas - todas - las recetas españolas de todos - todos - los tiempos. Tenemos a la Parabere y a la Ortega, pero este Sarrau no tiene nada que envidiar a tan conocidas damas, que a mí, en fin... Eso sí el libro está tan viejo que da miedo cogerlo. Lo más interesante son las 1.001 estampitas, postales y restos varios que tiene entre sus páginas, incluida una postal de mi tía Mary (con Y) Carmen M. (de Maíz) de Moronati, con 1 sola T, como se escribió siempre y consta en los registros del año 0. Y una entrada de Tribuna del Arenas Club de Guecho de José Mª Uribe del año 53, ahí es nada.

domingo, 31 de octubre de 2010

Samuel Taylor Coleridge

Time, Real and Imaginary
AN ALLEGORY

ON the wide level of a mountain's head
(I knew not where, but 'twas some faery place),
Their pinions, ostrich-like, for sails outspread,
Two lovely children run an endless race,
A sister and a brother!
This far outstripp'd the other;
Yet ever runs she with reverted face,
And looks and listens for the boy behind:
For he, alas! is blind!
O'er rough and smooth with even step he pass'd,
And knows not whether he be first or last.

sábado, 30 de octubre de 2010

viernes, 22 de octubre de 2010

No todo van a ser libros

Es posible leer otras cosas que no son libros, por ejemplo las palabras de un tal Lingrodelf VI, necesariamente descendiente de una larga serie de Gonfrindels, que debieron ser grandes sabios o magos o bardos de alguna civilización real o imaginaria, que en cualquier caso dice cosas muy divertidas y peculiares.
La biblioteca de Rivendel, bonito dibujo
De una tribu cercana a la de Frendigolf III he encontrado a otro ser de cuento que también dice cosas divertidas y peculiares y que da la ¿casualidad? (yo no creo en las casualidades) de que ha adoptado el nombre de Villefort - y estando como estamos inmersos en las pasiones del Conde de Montecristo, a un personaje como este no le vamos a dejar pasar de largo sin prestarle algo (mucho) de atención. Este blogero es mucho más guapo (lo digo por Vincent Price, claro está), más interesante y sintácticamente más agradable que mi denostado García de Enterría. No sé si él o el esbirro que le escribe los libros podría bien ser considerador un terrorista de la prosa. ¿Quién sino ellos sería capaz de escribir frases que ocupan no ya uno sino varios párrafos? ¿Quien ha convertido a este personaje en un Dios del Derecho? Pues que lo conviertan entonces en un convicto semántico, perpetrador del lenguaje. El castellano de Cervantes, de Quevedo, de Vargas Llosa, de Federico, de todos nosotros no merece que lo destruyan y lo abusen de modo tan vil y barribajero. El castellano de García de Enterría es a la lengua lo que un Seat Toledo pintado de morado con rayas blancas, alerones y luces en los bajos al mundo del automóvil, una pena.
Foto de portada de Monsieur de Villefort, que escribe mucho mejor que los autores de mis libros de derecho (Vincent Price es otro clásico)
Otra cosa que no es libro pero merece mi atención es la serie que desde el día 15 de octubre emite Canal Historia (del mismo grupo empresarial de Canal Concina) sobre la historia de los EEUU, América. El documental viene recomendado por Obama, pero a mí eso me da igual. Obama me parece un encantandor de serpientes, eso sí con más estudios, más cerebro y mejor color que el lerdo pero peligroso Zapatero (Foldingren, ¿crees que debo saludar ahora a alguien del CNI?) El documental cuenta con participaciones, yo diría egregias, Newt Geengrich, Collin Powell, profesores de todo pelaje de varias universidades y varios altos mandos de todos los ejércitos.

No sé con qué también egregio personaje discutía yo recientemente sobre el coste financiero de tener en casa el Canal Historia. Insisto en que si comparamos este gasto con el beneficio moral y espiritual, comparándolo además con el contenido de la tele en abierto, y comparándolo con otros gastos del corriente,  la rentabilidad se nos sale del gráfico. Pero allá cada cual con lo que decide usar su pasta. Yo misma sufro intensas luchas internas que me consumen sobre la utilidad de gastar mis recursos y energías en colegios y universidades, libros y utensilios de cocina. A veces pienso si no sería más fácil dejarse llevar por los informativos de Cuatro y las tías buenas de la Sexta y llenar la cuenta corriente si al final a todos nos van a comer los mismos gusanos. Yo pago el precio del lugar que ocupo en la cadena evolutiva (esta frase sólo he de entenderla yo, que nadie se preocupe) 
Y he dejado a medias un episodio de Bob Esponja para escribir estas líneas.

domingo, 17 de octubre de 2010

El pensamiento de Kropotkin de Angel J. Cappelletti


Puede parecer una sobrada de las mías. No lo es. Este libro es rápido, fácil, divertido y muy útil.Útil porque sirve para entender muy rápido de dónde viene el príncipe anarquista. Porque sirve para ver de dónde viene la teoría política y económica de los siglos XIX y XX. Porque sirve para hacer un repaso de historia reciente y de conceptos básicos muy práctica. Porque sirve para entender las diferencias entre figuras del socialismo y el anarquismo de finales del XIX y principios del siglo XX - Marx, Pruoudom, Bakunin, Lenin y del lado contrario - Darwin, Malthus, Huxley, Nietsche y dónde se juntan, lo más divertido. Porque sirve para ver lo fácil que es justificar y explicar cualquier cosa, con la retórica y la demagogia adecuadas, la anarquía, el socialismo, el liberalismo, el estado, la religión, la naturaleza, el sí, el no, el por aquí, el por allá, el chocolate y la vainilla. Entendemos el desarrollo del concepto de ética de Kropotkin basándose en las ideas de Darwing de fundamentos estrictamente naturalista y evolucionista. Nadie hubiera dicho que yo pienso lo que pienso sin leer ni a uno ni a otros. Y si a alguien le interesa el concepto de "estado", también habla algo sobre ello. A mí me interesa mucho el concepto de estado así que me lo he pasado muy bien.
Para dar un par de esbozos voy reproducir rápidamente tres parrafitos que me parecen representativos:

"que en todo país civilizado, la producción, tanto agrícola como industrial, se debería y fácilmente se podría aumentar extarordinariamente con objeto de asegurar el reinado de la abundancia para todos. [...] Una sociedad de iguales donde nadie se verá obligado a vender sus brazos y su inteligencia a aquellos que quieren emplearlos cuando y como mejor les convenga, sino que todos podrán aplicar sus conocieminteso y aptitudes a la producción, en un organismo de tal modo constituido, que al mismo tiempo que combine los comunes esfuerzos, a fin de procurar la mayor suma posible de bienestar para todos, deje a cada uno la mayor libertad imaginable, con objeto de que pueda manifestarse sin obstáculos toda iniciativa individual."

"El problema había sido ya debatido entre los griegos. [...] Los cínicos explicaban el origen de la sociedad mediante un pacto o contrato original. Pero ya antes de Sócrates los sofistas, partiendo de una básica oposición conceptual entre physis y nomos, habían explicado la génesis de todas las instituciones como resultado de un convenio (nomos) entre los hombres, previamente independientes y aislados. Algunos de ellos llegaron a considerar - como más tarde harían los cínicos - el gobierno, las leyes, las diferencias de clases, etc como meros productos convencionales surgidos en oposición a la naturaleza (physis); otros (Trasímaco, Critias, Calicles) entendieron que lo contrario a la naturaleza eran precisamente la democracia y los derechos populares ya que aquélla ordenaba sin ningún género de escrúpulos el sojuzgamiento de la mayoría de los débiles por parte de los pocos hombres fuertes dotados para el mando"

"En ningún momento, sin embargo, contradijo sus convicciones. En cierta ocasión, durante un banquete que le ofrecía la Real Sociedad Geográfica, se negó a brindar por la salud del rey; rehusó infresar como miembro en la misma sociedad por estar ella bajo el patronato real, y no quiso considerar siquierra la sugestión de ser nombrado profesor de geografía de Cambridge."
El libro, además contiene una parte biográfíca en la que describe a un hombre, en sus costumbres muy normal, con una existencia intensa y viajera pero estable y convencional. Casado durante toda su vida con una compañera de filas políticas; viajó por todo el mundo e incluso a los EEUU donde fue un muy requerido conferenciante de las más prestigiosas universidades y sociedades intelectuales hasta que el asesinato del presidente McKinley a manos de un revolucionario anarquista, supusiera la prohibición de su entrada en el país. Estuvo preso en Rusia y en Francia, pero a pesar de ello contó con el apoyo de gran parte de la "intelligenza" de su tiempo, incluso de muchos que no comulgaban con sus ideas.
Kropotkin tuvo siempre una tensa relación con las demás facciones de la Internacional y por supuesto acabó peleándose con los bolcheviques aunque su mujer, Sofía, quien le sobrevivió aún 20 años siempre pensó que Lenin nunca había dejado de admirar a su marido.
Este libro ha sido un préstamo, resultado de una interesante charla en horas de trabajo. A lo mejor, voy y me lo compro.
Ahora, déjenme por favor seguir con el Conde...

viernes, 8 de octubre de 2010

Una lista. Dejaría de ser yo

A mí me gustan los cuentos y me gustan mucho las ranas.
Una lista de mis historias favoritas de sapos y ranas:






The Wind in the Willows, de Kenneth Grahamme










The Tale of Jeremy Fisher, de Beatrix Potter





El sapo Tadeo, de Gloria Fuertes, contenido dentro del libro de cuentos en verso El Hada Acaramelad








One froggy evening, de Warner Bros.







El rey sapo, de los Hnos. Grimm